miércoles, 9 de enero de 2008

EL NIÑO DE SOMOSIERRA

LA MISTERIOSA E INEXPLICABLE DESAPARICIÓN DE JUAN PEDRO MARTÍNEZ GÓMEZ “EL NIÑO DE SOMOSIERRA”


Julio de 1986, Andrés Martínez y su esposa Carmen Gómez emprenden un viaje desde una pequeña pedanía murciana, junto con su hijo de 10 años, Juan Pedro Martínez Gómez, rumbo a Bilbao. Viajan en un enorme camión cisterna, concretamente un Volvo F-12, que transporta 20.000 litros de ácido sulfúrico destinados a una empresa petroquímica.

Según el tacógrafo, que viene a ser como la caja negra del camión, emprendieron el trayecto a las 19.00 horas. Su última parada fue en el Mesón Aragón, en Cabanillas, a pie del puerto de Somosierra.
Lo extraño del caso es que después de su última parada y en menos de dos horas realizó 12 paradas en la subida al puerto de Somosierra.
Los profesionales de la carretera afirman que en un tramo tan corto no debía haberse realizado ni una parada, entonces ¿A que se debieron esas 12 paradas?

EL ACCIDENTE

Al parecer el camión alcanzó sin motivo aparente los 140 km/h, y en la Nacional 1 derrapó chocando frontalmente con otro vehículo de gran tonelaje. El camión se salió de la calzada e impactó contra una hilera de coches antes de estamparse contra un árbol, que fue cuando se produjo una gran brecha en la cisterna que hizo que toda la peligrosa carga se esparciera por la carretera. El ácido sulfúrico afectó a los campos y al río Duratón.

La Guardia Civil que se presentó en el lugar de los hechos encontró a Andrés Martínez y Carmen Gómez totalmente calcinados entre el amasijo de hierros.
Entonces no se sabía de la existencia de un tercer pasajero. Fueron los abuelos paternos de Juan Pedro quienes así se lo hicieron saber al Cuerpo de Seguridad del Estado al preguntar por el estado de su nieto. No se encontró ni rastro del niño. Al día siguiente la noticia era portada en todo el país:


LA DESAPARICIÓN

En un primer momento se pensó que quizá el cuerpo de Juan Pedro había sido diluido por al ácido sulfúrico, pero posteriormente expertos químicos demostraron que aquello no era posible, puesto que hay ciertas partes del ser humano, como los dientes, que no pueden ser destruidos por el ácido.

Jamás se encontró la menor pista sobre el paradero Juan Pedro. La única prueba que se encontró que confirmaba que el niño viajaba en el camión fue uno de sus zapatos. Peinaron la zona en busca del niño, buscaron pistas en el camión e incluso repartieron carteles con la fotografía de Juan Pedro, todo en vano, nunca más se supo nada más del pequeño.

Con el paso del tiempo son muchos lo que piensan que quizá secuestraron a Juan Pedro y el matrimonio comenzó la persecución del posible vehículo donde iba el pequeño y por ello el camión alcanzó esa velocidad extrema en tan peligrosa pendiente.

TESTIMONIOS

En la última parada que realizó el matrimonio el camarero afirmó que el niño iba con ellos.
Antes del accidente, algunos testigos afirmaron haber visto una furgoneta Nissan Vanette junto al camión, pero la policía nunca dio con ella.

Dos pastores de la zona fueron testigos directos del accidente y le confesaron a la abuela de Juan Pedro que justo después del accidente aparecieron 2 extraños individuos muy altos y de tez blanquecina, con acento extranjero y batas blancas. Ambos afirmaron que sacaron un bulto del camión y se lo llevaron. ¿Sería Juan Pedro aquel bulto?

Dos años después del trágico suceso, en las cercanías de Badajoz, fue visto un niño con la misma descripción y la misma ropa que llevaba Juan Pedro Martínez Gómez aquel día.
Desde entonces, la policía ha recibido muchos avisos de gente que ha visto un niño vestido de rojo que camina por la orilla de la carretera, casi siempre en las afueras de diferentes poblaciones rurales cercanas a Somosierra.
Este es sin duda uno de los casos más enigmáticos que aún perduran hoy en día y que perdurará siempre. Juan Pedro Martínez Gómez siempre será mundialmente conocido como “El niño de Somosierra”.

4 comentarios:

tribulete dijo...

increible y maravilloso articulo,te recomiendo un blog que en verdad te sorprendera Todo lo que deseabas saber en Seguridad

Eugenia Hernández dijo...

Gracias ¿el blog es "todo lo que deseabas saber en seguridad"? porque no me sale nada

RGC dijo...

Recuerdo bien esta historia. Ha pasado el tiempo y no se sabe nada del muchacho...
Muy bueno el blog, mucho más que bueno...
Un saludo

Julia Fatela dijo...

Como me alegra volver a ver cosas tuyas, es verdad que yo también recuerdo este caso y quedo en el olvido, un saludo compañera!!!!